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One Way se muda...

Estimados amigos y lectores,
El Centro Cultural One Way  se despide de su blog y se establece en su nuevo sitio web:
centroculturaloenway.org

También estrenamos la nueva gráfica de nuestra publicación bimestral "ONE WAY"

LATÍN Y LENGUAS ROMANCES: EL ESPAÑOL, UN LEGADO DE NUESTROS ANTEPASADOS

El viernes 20 de febrero
en la librería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH de Tegucigalpa, se realizó la conferencia “Español, un legado de nuestros antepasados” a cargo de laLicenciada Daniela Ticconi, lingüista experta en traducciones.

El español así como otros idiomas (italiano, portugués, catalán...) en su mayoría, proceden del latín, pero ¿cómo se produjo la evolución del latín a las lenguas románicas? ¿Cómo se descompuso el latín y nacieron estos nuevos idiomas? ¿Qué pasó, por ejemplo a las consonantes dobles latinas? ¿Y qué les pasó a los acentos breves y largos? Pues obviamente todo no pasó de un día para otro y muchos fueron los factores históricos y sociales que influyeron y que de hecho se deberían estudiar para comprender mejor este fenómeno. La evolución de un idioma está estrechamente ligada a la historia del país y a las migraciones. Por ejemplo, con la conquista de los árabes, que se asentaron en la antigua Hispania desde el siglo VIII y hasta el 1492, entraron en nuestro idioma muchas palabras relacionadas con la vida concreta del ser pueblo. Palabras de uso cotidiano como “alcalde” del árabe al-qadi (el juez), o “almacén” del árabe al-majzan (el depósito) o “albóndiga” (la bola). También el periodo de las colonizaciones fue muy interesante desde el punto de vista lingüístico. Con la llegada de los españoles a América, el español se enriqueció con terminología relacionada con la flora y fauna, como lo demuestran los siguientes términos: batata, barbacoa, caimán, aguacate, cacao, chocolate, petate, tomate, entre otros. Son muchas las interrogantes lingüísticas que aun buscan una respuesta, pero sobre todo me pongo la pregunta ¿de qué me sirve saber todo eso? En realidad estas que parecen ser solo teorías, me ayudan en conocer la historia de mi lengua, así como la gente que la forjó, su país, su historia político-cultural y social, que se vuelve mi historia. Al mismo tiempo, estudiando la evolución de mi lengua, puedo aprender a usar bien el idioma y en un cierto sentido, a cuidarlo de la colonización de extranjerismos innecesarios que abundan en los medios de comunicación. El idioma es un bien que debo salvaguardar, es mi patrimonio, como nos lo explica su etimología: del latín pater y monium, es decir deber del padre hacia sus hijos.

Yo soy patrimonio



Tegucigalpa, noviembre 2014
El pasado 13 de noviembre, el Lic. Leonel González, profesor de historia, presentó la ponencia “Yo soy patrimonio”, en la Librería Universitaria José Trinidad Reyes UNAH, de Tegucigalpa. 


Ha sido la oportunidad para ponernos muchas interrogantes al respecto ¿Por qué deseamos hablar de patrimonio? ¿Por qué me debe interesar la historia, el pasado no tan reciente? ¿Qué tiene que ver esto conmigo? ¿Qué tienen que ver los personajes que nos han precedido, Ramón Rosa, el Sabio Valle, Américo Vespucio? ¿Las lenguas, los monumentos, las tradiciones y costumbres?

La Constitución de la República de Honduras sobre la educación y cultura dice: “Toda riqueza antropológica, arqueológica, histórica y artística de Honduras forma parte del patrimonio cultural de la nación. La ley establecerá las normas que servirán de base para su conservación, restauración, mantenimiento y restitución, en su caso. Es deber de todos los hondureños velar por su conservación e impedir su sustracción. Los sitios de belleza natural, monumentos y zonas reservadas, estarán bajo la protección del Estado”.
A este punto, definamos qué es patrimonio cultural. Según la UNESCO, “el Patrimonio Cultural de un pueblo comprende las obras de sus artistas, arquitectos, músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular, y el conjunto de valores que dan sentido a la vida, es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la creatividad de ese pueblo; la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas." 


Entonces, ¿Por qué decimos “Yo soy patrimonio”?

El profesor Leonel González nos invitó a reflexionar sobre el hecho que aquello con lo cual nos identificamos, muchas veces es ajeno a nuestra identidad nacional. Con lo que debería identificarme entonces tiene que ver con mi circunstancia: mi idioma, mi cultura, mis costumbres, mis manifestaciones artísticas, mis mitos y leyendas, en resumen, mi patrimonio, mi interacción con el contexto que es lo que me define y viceversa. ¡Pero atención! Muchas veces, este sentido de identidad es manipulado por quien ostenta el poder. Por esto mismo, el patrimonio es importante, porque me ayuda a reflexionar, me hace tomar conciencia que debo identificarme con lo que me hace más humano. El modo para combatir esta mentalidad dominante, que me quiere siempre más esclavo suyo, es custodiar nuestro patrimonio y el Lic. González hizo hincapié en que no sólo las grandes construcciones son patrimonio, sino también lo cotidiano. La cultura hace que vivamos, es nuestra esencia. Esta conciencia genera un cambio, es la conciencia de una pertenencia.
Todos tenemos la corresponsabilidad de cuidar nuestra identidad y todos tenemos derecho a la cultura, la belleza también es necesaria al ser humano. Y si es cierto que la belleza salvará el mundo, como decía Dostojevski, lo que hice y lo que haré abona a la construcción de nuestra historia, la belleza o bien que deseo para mí, la quiero también para el otro, de este modo, mi pequeña historia junto a la de los demás, genera la gran historia.

Ciclo de conferencias 2014-2015 La Historia "Bruta Facta"

Este año, en el Centro Cultural “One Way”, se hablará de la Historia. Es una palabra que escribimos, por el momento, con mayúsculas, como si fuera un nombre propio. En realidad, se trata sólo de una estratagema para ver si, dándole un nombre, la Historia decide detenerse un momento para dialogar con nosotros, dejándose primero contemplar en su totalidad y luego interrogar sobre las vías tan tortuosas, inasibles y decididamente misteriosas que forman su cuerpo y su alma, que nos cubren como la tierra a las raíces.
A la Historia quisiéramos hacerle muchas preguntas, sobre el tiempo y el espacio, sobre los inicios y el final. Quisiéramos preguntarle dónde habitan, ahora, todo el dolor y todas las humillaciones que los seres vivientes, generación tras generación, han tenido que padecer. Quisiéramos preguntarle si posee un cesto para recolectar las alegrías de los hombres, sus ansias, sus deseos, sus invenciones, sus descubrimientos y, sobre todo, sus pensamientos nunca dichos o escritos, esas palabras que ni siquiera se han susurrado, escondidas en lo profundo de la soledad (pero que, tal vez, la Historia pudo escuchar y sobre las que pudo haber sonreído o llorado). Quisiéramos preguntarle si el río del miedo acompañará siempre a los seres vivientes que, por más fuertes o seguros de sí mismos que se consideren, tienen que ponerse de rodillas cuando un terremoto los hace temblar como el viento a las hojas y cambia, en pocos breves segundos, el panorama de su existir. Quisiéramos preguntarle cómo ha nacido la vida en realidad, cómo han nacido de verdad los hombres, los animales, las plantas, las estrellas, los planetas y todo lo demás. Quisiéramos preguntarle si de verdad existen el bien y el mal y en dónde está su origen. Quisiéramos preguntarle si existe un futuro feliz hacia el cual tender. Quisiéramos preguntarle por qué no logramos concebirnos inexistentes, aun sabiendo que nuestro tiempo personal ha tenido un inicio y su duración es brevísima. Quisiéramos preguntarle si existen y de qué naturaleza son las leyes que gobiernan a los universos y por qué existen las matemáticas, la física, la química, la medicina, la música y la poesía, la belleza y la enfermedad, el valor y la ruindad.
Pero, sobre todo, quisiéramos pedirle que nos revelara algo de sí. Tú, que tienes el nombre de Historia, ¿paseas sobre un círculo sin salida o caminas sobre una línea que lleva a un fin? ¿Eres quizá un artesano que aún no ha terminado de restaurar su preciosa y antigua obra? ¿O eres una honorable señora, magistra vitae, que tiene el poder de dejarnos en herencia su carga de violencia, de mal, de abusos y de engaños, junto con la nostalgia de un bien habido y que, sólo a veces, en la oscuridad del tiempo que pasa, nos permite percibir un celestial, esperadísimo susurro divino? ¿O eres tal vez como aquel viejito que se ríe de todo y todos y después regresa a casa y encuentra, bien puesto sobre la mesa de caoba, un mantel, y sobre éste, una taza de té que invita al grande e inaprensible vacío en el que uno se puede perder sin ningún sentimiento de culpa? ¿O eres más bien una joven que “mira y es mirada y se contenta”, en este breve sábado del tiempo? ¿O una niña que abre y cierra los párpados siguiendo el rítmico sonido de su jirafa de tela?

Conclusiones al ciclo de Conferencias 2013-2014

“Aunque hablara la lengua de los hombres y de los ángeles, pero si no tuviera caridad, sería como un bronce que resuena o un címbalo que tintinea”. Esta frase de San Pablo, un hombre enamorado de las palabras, revela el hecho de que nuestra cotidianidad está hecha de palabras y que necesitamos de ellas. Pero sin caridad las palabras no construyen nada y se quedan vacías. Las palabras construyen relaciones humanas, pero solamente en la medida en que no sean superficiales. Las palabras definen nuestros proyectos y propósitos. Hasta las denuncias están hechas de palabras y pueden llegar a construir, siempre y cuando nazcan de un amor. Hablamos de caridad, entonces, expresando el deseo y la necesidad de tener un proyecto común en el cual todos los hombres puedan sentirse realizados como tales. Vivir la caridad, entendida de esta forma, es un trabajo. Comprometerse con lo que se dice y hacer un trabajo concreto en favor del hombre, sí hace que en la vida, todo sea trabajo, no sólo


las horas remuneradas que transcurrimos en la oficina. Trabajar en favor del hombre es dedicar la vida a la construcción de una realidad más justa. La palabra “trabajo”, en efecto, hace referencia a la 

mythos,epos y LOGOS

El pasado 30 de mayo en la Librería Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras “José Trinidad Reyes”, se llevó acabo la ponencia Mythos, epos y logos, a cargo del profesor Israel Serrano, escritor y filósofo, profesor de educación media y universitaria. Frente a un público compuesto por estudiantes y docentes, el profesor Serrano analizó el origen de la palabra desde una perspectiva teológica, filosófica y literaria, es decir, a través de la religión, la literatura y la filosofía; y es que el pensamiento occidental nace de este triple vínculo.


Hacía ver que desde el inicio, la palabra sirvió para dar una explicación a los fenómenos de la naturaleza. Los dioses tenían un nombre, a través del mythos se buscaba una razón a los hechos.

El uso del español en los medios de comunicación y el lenguaje juvenil en Honduras

El pasado viernes 7 de marzo, el centro cultural One Way  realizó la conferencia "El uso del español en los medios de comunicación y el lenguaje juvenil en Honduras" a cargo de la licenciada Vilma Castillo. 
Podemos afirmar, según la experiencia,  que estamos  rodeados de palabras, signos e imágenes que nos siguen y que seguimos. El tema entonces, nos es de vital importancia, porque cuando se habla  y no logramos entendernos, la ambigüedad hace espacio al conflicto, donde nunca es fácil escoger entre tragedia y perdón. Debemos decir que en esta época globalizada, el lenguaje ha sido sometido a dura prueba, siendo mutilado y tergiversado.
Una coma hace la diferencia, ¡¿y qué decir de los puntos de admiración e interrogación?! Estos permiten la respiración de la frase, pues sin ellos el mensaje se vuelve ambiguo, el lenguaje no es claro. Afirmaba la licenciada Castillo: "Pero también existe corrupción dentro de nuestro lenguaje; más en los medios televisivos que en los escritos; y, que por ‘convencionalismo’ se están imponiendo unas palabras de moda corrientes dentro del habla de los periodistas, con un significado que no es el suyo, y se repiten tanto que llegamos a olvidar que se trata de una incorrección”.

Y en nuestra realidad, en el ambiente donde vivimos, los responsables del comunicar, de generar opiniones, de informar, (también en el sentido filosófico de la palabra) muchas veces se prestan al juego de la manipulación. Estas catedrales de la comunicación entre comillas (la publicidad, redes sociales, periódicos, poesía y la divina música) actúan con un sarcasmo que asesina y con una ironía que vivifica.
Nos llenan los oídos de falsas novedades, el ruido es una flauta en la que soplan las conjeturas, las envidias y las sospechas, o cuyas palabras ofrecen un falso consuelo, más dañino que los males verdaderos.

¿Cuál es entonces, la importancia del lenguaje? Se trata de conocer nuestra cultura, nuestra identidad. Sin ella es imposible comenzar una relación... Para poder ir hacia el otro y comenzar un dialogo sincero, una conversación (y  “conversación” hereda del latín el sentido de la experiencia, del moverse juntos hacia un mismo lugar convergiendo en él, partiendo de lugares diferentes y lejanos) debemos de estar conscientes de nuestro origen. Sólo así podré acercarme al otro y escucharlo de modo auténtico, sin prejuicios ni pretensiones.





La Alfombra, signos,lenguajes y significado

El pasado jueves 18 de noviembre,  el Centro Cultural One Way en Tegucigalpa invitó al artista hondureño Santos Arzú Quioto a dialogar sobre su proyecto artístico de gran formato La alfombra.

Arzú no busca contar historias sino que el público se haga su propia visión, haga su propia lectura. Pero teniendo él también una vasta experiencia como docente, fue paso a paso explicando al público presente, la mayoría jóvenes universitarios, cómo hacer un recorrido por su obra: “leer” cada signo, cada color, forma y textura, el espacio y la luz…

La alfombra, al igual que las que se hacen durante la Semana Santa, es una visión de muerte que pasa a la vida, la inmolación que tiene un sentido. La alfombra es efímera, dura mientras está instalada, luego cuando se camina sobre ella todo termina, pero la inmolación habrá valido la pena. El recorrido por la alfombra es como un peregrinaje, vemos al fondo un punto de destino, pero al que nunca llegaremos pues se vuelve la eterna búsqueda. 

Lo que esconde la Palabra

La profesora Melissa Merlo impartió la conferencia, “Lo que esconde la palabra”, el 1 de noviembre, en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, Tegucigalpa.

Merlo está por publicar su segundo libro de poesía, es además investigadora y enseña literatura en esa misma Universidad. Sus versos han sido siempre compromiso, el de la poeta que desea cambiar la realidad con su trabajo, porque la poesía si no tiene una tarea se queda vacía.

En su ponencia, Merlo dejó claro que la poesía, a través de las palabras, busca dar un significado a las cosas, ya que todo parte de una experiencia. Por esta razón, la propuesta del Centro Cultural es precisamente colaborar con esta búsqueda del sentido de las palabras; reafirmando que el trabajo cultural es algo natural, no se pone aparte, sino que se propone a la sociedad para que pase un juicio comprometido con lo que se dice.

¿Qué es el Centro Cultural One Way?

Para nosotros, hacer cultura es el deseo de dar un juicio a la realidad, un juicio que sea el resultado de un diálogo entre nosotros y el público. Y es que cultura es el interesarse por todos los acontecimientos y por toda la realidad, no hacerlo sería como desinteresarse del mismo hombre.

Sin embargo, para juzgar es necesario tener clara la propia identidad, saber lo que es el fundamento de todo, y preguntarse qué le da un sentido a todo el actuar.

Por esta razón nace “One Way” (el único camino), porque consideramos que el único camino por el cual vale la pena vivir y actuar es el hombre. Vivir y actuar en función de él.

Fue así como decidimos iniciar un trabajo juntos, con el cual construir lugares de verdad, empeñándonos en un trabajo educativo y cultural que contribuya a formar hombres nuevos. En este sentido, se nos presentó la cuestión sobre cómo llevar a cabo esta labor, pues estábamos conscientes de que nos hacía falta madurar y crecer. Sin embargo, pensamos que este crecimiento no puede ser algo que preceda a la acción y sobre todo no puede ser algo privado o circunscrito a pocos. Todo lo contrario, es posible crecer en un actuar de forma nueva dentro de la sociedad, iniciando en ella un diálogo sincero.