Mal de Chagas: una enfermedad de oculta a ocultada


Dr. Rafel Antonio Bonilla
Cardiologo clínico y nuclear

El Mal de Chagas es una enfermedad, en algunos casos mortal, producida por la picada de un insecto llamado “chinche”, que vive en ambientes construidos con sistema mixto (bahareque, adobe, bambú). Las extremas condiciones de pobreza de la población afectada genera una baja atención de parte de la ciencia medica. El medico es el gran ausente de esta enfermedad y el Estado se limita a la investigación y erradicación de la chinche, más no a curar al paciente enfermo.En comparación con el VIH-SIDA, los enfermos que sufren de este mal son 30 veces más numerosos, sin embargo la inversión corresponde al 0,05 % anual. Los pacientes no recibiendo la atención medica adecuada son tratados por otras enfermedades y mueren por los problemas cardiacos que el Mal de Chagas produce. De esta manera en muchas ocasiones queda oculta la verdadera razón del deceso. Sin embargo, la responsabilidad de este ocultamiento cae sobre las omisiones de las instituciones de salud, tanto publicas como privadas, que deberían velar por la salud de todos y no únicamente por la de aquellos que pueden costearse las medicinas.
12 de febrero de 2009

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¿Qué es el Centro Cultural One Way?

Para nosotros, hacer cultura es el deseo de dar un juicio a la realidad, un juicio que sea el resultado de un diálogo entre nosotros y el público. Y es que cultura es el interesarse por todos los acontecimientos y por toda la realidad, no hacerlo sería como desinteresarse del mismo hombre.

Sin embargo, para juzgar es necesario tener clara la propia identidad, saber lo que es el fundamento de todo, y preguntarse qué le da un sentido a todo el actuar.

Por esta razón nace “One Way” (el único camino), porque consideramos que el único camino por el cual vale la pena vivir y actuar es el hombre. Vivir y actuar en función de él.

Fue así como decidimos iniciar un trabajo juntos, con el cual construir lugares de verdad, empeñándonos en un trabajo educativo y cultural que contribuya a formar hombres nuevos. En este sentido, se nos presentó la cuestión sobre cómo llevar a cabo esta labor, pues estábamos conscientes de que nos hacía falta madurar y crecer. Sin embargo, pensamos que este crecimiento no puede ser algo que preceda a la acción y sobre todo no puede ser algo privado o circunscrito a pocos. Todo lo contrario, es posible crecer en un actuar de forma nueva dentro de la sociedad, iniciando en ella un diálogo sincero.